Asunción Rodríguez Sanz: “La clave para que los niños se motiven y quieran aprender: motívate tú como docente”

Asunción Rodríguez Sanz: “La clave para que los niños se motiven y quieran aprender: motívate tú como docente”

Entrevista a Asunción Rodríguez Sanz, que fue docente durante 40 años en el Colegio Amor de Dios (Toro). Su vitalismo y su pasión por educar son contagiosos y merecedores de uno de los galardones de los Premios Escuelas Católicas Castilla y León 2022

Asunción Rodríguez Sanz fue docente de inglés en Educación Secundaria desde 1979 hasta 2020 en el Colegio Amor de Dios de Toro, en Zamora, y ha recibido uno de los galardones de los Premios Escuelas Católicas Castilla y León 2022.

Asunción demostró día a día su pasión por la enseñanza, su dedicación al alumnado y su preocupación por transmitirles valores propios de un centro educativo católico, y más los de la institución Amor de Dios con los que siempre estuvo identificada.

Ha trabajado con una gran responsabilidad laboral, enfocada siempre en la educación integral de sus alumnos, y con una gran implicación en el proyecto común al que dedicó gran parte de su vida. Fue un agente activo de la tarea y misión compartida por esta comunidad educativa.

Esta docente destacó por su disciplina positiva, conjugando con destreza la firmeza y el cariño para dejar una huella imborrable en sus alumnos. También por su implicación con la innovación pedagógica y por su atención individualizada con los niños que presentaban más dificultades pedagógicas o emocionales, dedicando tardes a atender a niños que necesitaban de su apoyo y refuerzo.

Ha sido un modelo a seguir por los compañeros, un referente por su dedicación incansable, por su entusiasmo y emoción por la educación, y también por hacerlo con una gran sonrisa y con una gran generosidad personal.

Escuelas Católicas quiere galardonar a Asunción Rodríguez Sanz con uno de los Premios Escuelas Católicas Castilla y León 2022 por sostener en su trabajo una gran capacidad de empatía, respeto, conciliación, autoaprendizaje constante e innovación, por ejemplificar los valores de un docente modélico y, sobre todo, por toda su trayectoria profesional repleta de pasión por enseñar.

¿Con qué se queda después de toda una vida dedicada a la educación?

Es difícil decirlo en una palabra, han sido muchos años y experiencias, pero me quedo con lo que he aprendido. Empecé sin saber lo que era dar clase y a lo largo de los años he ido tropezando y acertando Creo que al final el balance es positivo. He aprendido mucho.

¿Cuáles fueron los principales retos a los que se enfrentó en su labor docente?

Primero mi ignorancia, mi falta de experiencia. Tuve que aprender a enseñar porque era muy joven, empecé recién acabada la universidad cuando las Hermanitas del Amor de Dios me contrataron. Tuve que empezar aprendiendo, tropezando, fallando, equivocándome… y poco a poco fui mejorando. Con los años he conseguido mejorar. 

¿cómo ha ido evolucionando la educación durante todos estos años anteriores?

Han evolucionado los medios, más que la educación. Lo que es diferente es cómo se presenta y se plantea. La comunicación entre el niño y el alumno es la misma, el profesor debe hacer todo lo posible para mejorar la mente y la vida de sus alumnos, es el mismo objetivo.

Si pudiera cambiar algo ¿qué mejoraría en el sistema educativo español?

Mejoraría la comunicación con las familias. Es necesaria más comprensión entre la labor que se hace en un colegio y lo que los padres entienden y perciben. Muchos de los errores y dificultades de la educación es por la falta de comunicación entre la labor del profesor y el cómo lo ven los padres.

¿Cuáles son las cualidades de un buen profesor?

¿Un buen profesor? Me quedaría solo con lo de profesor, cómo ser profesor. Todos los profesores quieren ser buenos, quieren transmitir sus conocimientos y que no sea solo meramente académico, lo que quiere es enseñar. Debe trabajar, trabajar y trabajar ,no tomarse demasiado en serio las críticas e intentar mejorar a partir de lo negativo, porque todos cometemos errores, pero también podemos mejorar para no cometerlos. 

Trabajar y estar muy atento. que no perciba a los niños solo como clientes de una tienda en la que se compra y se vende el conocimiento, sino que son personas. Es la mayor dificultad.

La labor docente está poco reconocida y se les responsabiliza de muchos problemas del sistema educativo ¿qué opina?

Hay personas que sí reconocen la labor docente y otras que no. Pero más que reconocimiento falta conocimiento. No se sabe lo que se hace en los colegios. Hay una pincelada del niño, su visión, la de los padres, la de los profesores… no hay una visión cercana de lo que se hace.

Antes era un coto más cerrado, con menos información hacia los padres. Pero esto ha evolucionado a mejor, la relación que existe es muchísima mejor, pero sigue habiendo desconocimiento. Mi experiencia me dice que cuando tratas a los padres en las tutorías, te das cuenta que su actitud cambia cuando ven tu actitud abierta, cuando hay más comunicación. Cambian la manera que tienen de percibir la educación..

Y ya en el aula ¿cuál es su receta para conseguir que los niños sean más curiosos, que quieran aprender más?

En la educación no hay recetas, tiene que haber instinto y experiencia. Para motivar a los niños yo cantaba, jugaba, bailaba… Canto bastante bien, y cuando había canciones cantaba con gusto y los niños percibían mi entusiasmo. Para que los niños se motiven: motívate tú. Si das clase con alegría y con gusto seguro que los niños también lo harán.

¿Cómo ha variado el nivel de los alumnos durante su carrera profesional?

Se dice siempre que antes había más respeto y disciplina, pero nunca tiempos pasados fueron mejores. Los tiempos mejores son los de ahora. Y por ellos tenemos que luchar y mejorar. Antes había aspectos negativos, pero ahora también. 

¿Cómo se consigue el éxito escolar?

Cuando un niño quiere hacer algo y está motivado le puedes exigir, pero no porque se impongas tú sino porque se exige él mismo, se interesa por lo que quiere aprender y lo hace de manera interesada. 

Los centros de Escuelas Católicas mantienen un proyecto común con el que se busca educar a los alumnos en algo más que lo meramente académico. ¿Lo estamos consiguiendo?

Siempre positivo. Valoro la carencia. Si no tuviéramos esa rama humanista con la que las Escuelas Católica hacemos mucho hincapié en los valores estaríamos cojos. Las Escuelas Católicas incentivan y dan a conocer que todas las personas somos mente y espíritu, y el espíritu también se amplía y se alimenta. Esa labor me parece imprescindible.

Los valores son necesarios y complementarios de la persona, y recuerdo los valores particulares de este centro, con el Padre Usera, fundador, presente siempre en todo el espíritu de todos los colegios Amor de Dios.