Cada 30 de enero, la comunidad educativa de Escuelas Católicas Castilla y León se detiene para mirar más allá y poner el foco en aquello que sostiene la convivencia y los valores que sostienen nuestro modelo de enseñanza: la paz, el respeto y el rechazo a cualquier tipo de violencia. El Día Escolar de la Paz y la No Violencia se convierte así en una celebración anual tradicional en nuestros colegios y en una ocasión privilegiada para educar en valores que trascienden el aula y acompañan al alumnado a lo largo de su vida.

