El Colegio Virgen Niña inicia su proyecto 'Pinceladas que nos unen' y celebra la Hispanidad con un emotivo acto cultural Colegio Virgen Niña 'Pinceladas que nos unen'

El Colegio Virgen Niña inicia su proyecto ‘Pinceladas que nos unen’ y celebra la Hispanidad con un emotivo acto cultural

El Colegio Virgen Niña inicia su proyecto ‘Pinceladas que nos unen’ y celebra la Hispanidad con un emotivo acto cultural

Un emotivo acto escolar que inaugura el proyecto ‘Pinceladas que nos unen’, que rinde homenaje a la bandera, la Virgen María y las raíces culturales de los países hispanohablantes con el fin de celebrar y difundir la diversidad cultural y religiosa

El Colegio Virgen Niña se vistió ayer 15 de octubre de 2025 de fiesta para celebrar con gran entusiasmo el Día de la Hispanidad e inaugurar su proyecto ‘Pinceladas que unen’ a través de una jornada cargada de simbolismo y significado, cultura y valores que reunió a toda la comunidad educativa en torno a un acto festivo.

Más que una simple conmemoración, esta celebración fue el resultado de este proyecto educativo amplio y elaborado que involucró a profesores, alumnos, familias y colaboradores, quienes dedicaron semanas a preparar cada detalle para que el evento reflejara el valor de la diversidad cultural y la unidad que caracteriza a la lengua española y a los países que la comparten. Respeto y fraternidad, valores que compartimos en nuestros centros educativos de Escuelas Católicas Castilla y León y que, el colegio Virgen Niña de Valladolid supo reflejar en este acto.

El acto dio comienzo en el patio del colegio de las Hermanas Franciscanas, que se transformó en un espacio de encuentro y alegría para niños, jóvenes y adultos. La ceremonia empezó con el izado solemne de la bandera española, acompañado por la interpretación del himno nacional, un momento cargado de respeto y orgullo. Seguidamente, se leyó un emotivo homenaje a la bandera y una poesía que trascendió los colores para hablar de España como tierra de “historias, esfuerzo, cariño y diversidad”. Bajo nuestros valores católicos, la bandera se destacó en el acto como símbolo que abraza y une, recordándonos nuestras raíces y comprometiéndonos a construir un futuro más justo y humano.

TEXTO DE HOMENAJE A LA BANDERA

España no es solo una tierra, ni una bandera ondeando al viento.

Es la voz de mi abuela contándome cuentos junto al brasero, la risa de mis amigos

en el patio del colegio, la mano de mis padres, que con esfuerzo sembraron mi

futuro.

España es esta escuela que nos abraza con acento castellano, aunque dentro de sus

muros resuenen también palabras de lejos.

Es el lugar donde aprendemos que la unidad se enriquece con la diferencia, y que el

respeto es la lengua que todos podemos hablar.

Hoy, al alzar su bandera, no sólo honramos los colores que nos representan, sino

también lo que ellos significan: la pasión de quienes lucharon por construir esta

tierra, la esperanza de quienes llegaron buscando un nuevo hogar, y la alegría de

quienes hoy, como nosotros, la llaman su casa.

Esta bandera no divide, abraza. No impone, invita. Y en este día en que todos los

países que vemos se dan cita en un solo patio, España se convierte en anfitriona de

una misma lengua y de muchas almas que caminan juntas.

Orgullosos, miramos su bandera… como quien recuerda de dónde viene, y se

compromete a caminar con otros hacia un mañana más justo, más bello… y más

humano.

A continuación, una hermana del colegio dirigió una oración a la Virgen María, Madre de todos los pueblos, en la que los alumnos depositaron flores de papel elaboradas con mucho cariño, que simbolizaban los veinte países hispanohablantes representados en el centro. La oración fue un llamado a la paz, la unidad y la esperanza, invitando a que la Virgen guíe a todos con ternura y amor, enseñándonos a crear, acoger y compartir desde el corazón.

ORACIÓN A LA VIRGEN

Virgen María, Madre de todos los pueblos, hoy venimos ante ti con las manos

llenas de color y el alma llena de gratitud.

Cada flor que dejamos a tus pies es una promesa de paz, una esperanza de unidad,

un gesto de amor sencillo y verdadero.

Tú conoces los acentos y los cantos de cada país, los sueños de cada niño, y las

huellas de cada familia que camina con fe.

Hoy tejemos a tu alrededor un manto de flores, como símbolo de los veinte

pueblos hermanos que se abrazan bajo tu mirada.

Guíanos como estrella, cuídanos como madre, y enséñanos a sembrar belleza allá

donde vayamos.

Virgen del arte, de la palabra y del silencio, danos el don de crear, acoger y

compartir.

Como Madre Carmen del Niño Jesús, enséñanos a vivir con corazón sencillo, a

mirar con ternura, y a servir con alegría.

Que en cada gesto florezca la paz, que en cada paso se escuche tu voz, y que

nuestra bandera sea siempre el amor.

Amén.

Uno de los momentos más especiales y coloridos del acto fue el desfile cultural, en el que cada clase participante recorrió el patio portando la bandera y símbolos del país que habían estudiado anteriormente. Desde los pequeños de Educación Infantil, vestidos de navegantes y trayendo flores para la Virgen, hasta los estudiantes de Secundaria que representaron con orgullo países como Chile, México, Perú, Uruguay o España, cada grupo mostró con entusiasmo y respeto la riqueza cultural y las tradiciones de estas tierras. Durante el desfile sonaron músicas típicas, y cada clase presentó la patrona de su país, sumando identidad y profundidad al recorrido. Un ejemplo del trabajo previo en clase en el que el alumnado adquirió gran conocimiento de la cultura.

Además, la celebración contó con intervenciones muy especiales. La artista ecuatoriana Gloria Salinas acompañó a los alumnos de Ecuador, compartiendo unas palabras que emocionaron a todos, conectando con la esencia de su tierra y aportando un testimonio personal y enriquecedor. Desde México, Mitzin Mariana deleitó a la comunidad con una historia cargada de fe, cariño y esperanza, que fue recibida con gran atención y emoción. La actuación de Sandra Miluska, proveniente de Perú, que interpretó un baile tradicional ante la Virgen Niña, fue un momento de gran emotividad que reflejó la fe y la cultura que unen a la comunidad educativa en torno a sus raíces y su diversidad.

La directora del colegio de las Hermanas Franciscanas cerró el acto con unas palabras de agradecimiento, destacando el trabajo intenso y el compromiso de todas las personas que hicieron posible esta jornada tan especial. Subrayó que detrás de esta celebración hay un gran esfuerzo colectivo, “un proyecto cuidadosamente diseñado que ha permitido no solo aprender sobre los veinte países hispanohablantes, sino también vivir la experiencia de la diversidad cultural con respeto, alegría y esperanza”.

El cierre estuvo marcado por la interpretación colectiva de “Pinceladas de Esperanza”, una adaptación de la conocida canción “Color de Esperanza” de Diego Torres, que unió a todos en un canto de fraternidad y optimismo, simbolizando el compromiso de la comunidad educativa de Virgen Niña por construir un mundo más unido y lleno de paz.

PINCELADAS DE VIRGEN NIÑA: UN CANTO DE ESPERANZA

Sé, que en nuestras aulas se puede sembrar,

un mundo nuevo al hablar y al jugar,

fraternidad,

en Virgen Niña va a brotar.

Sé, que entre los pueblos la voz crecerá,

Si nos unimos todo cambiará,

Y brillará,

la paz será nuestra verdad

Crecer de la mano, jugar sin fronteras

Abrir corazones, cruzar las escuelas

En ti, Virgen Niña, un mundo en calma

Soñar con los pueblos unidos y en paz.

Es, mejor crear puentes que no comenzar,

Y dar afecto, amor y amistad

Cada país,

Nos compartió su identidad.

Sé, que entre culturas nace la hermandad

La fe nos une, florece la paz,

Y así será,

Con Madre Carmen y libertad

Vibrarás en Virgen Niña

Celebrar la Hispanidad.

Es mejor vivir la paz

los miedos se van con tu voz

Crecer de la mano,

jugar sin fronteeras

En ti, Virgen Niña, un mundo en calma

Soñar con los pueblos unidos y en paz.

Esta celebración del Día de la Hispanidad en el Colegio Virgen Niña fue una muestra de cómo el trabajo conjunto y la dedicación pueden transformar una idea en una experiencia que fortalece la identidad, fomenta el respeto por la diversidad y siembra esperanza para el futuro. Además, con esta jornada, se demostró al alumnado que la cultura y la lengua construyen puentes para caminar juntos hacia una convivencia más humana y solidaria, mostrando que la verdadera riqueza está en la unión y el respeto por la diversidad.