La organización educativa resalta la confianza de las familias, el avance de la gratuidad en Infantil 0-3 años y la importancia de reforzar la financiación, el Bachillerato y la Formación Profesional.
La red de centros concertados católicos reafirma su compromiso con una educación de calidad, libre y con identidad propia, y destaca los avances en gratuidad, equidad y sostenibilidad educativa en un contexto de baja natalidad.
El nuevo curso 2025-2026 arranca en Ávila con 5.353 estudiantes matriculados en los 9 centros de Escuelas Católicas, lo que equivale a casi uno de cada cuatro alumnos de la provincia. Estos colegios cuentan con 240 unidades y 533 profesionales que desarrollan un proyecto educativo común, centrado en la innovación, la atención personalizada y los valores cristianos.
“La confianza que depositan miles de familias abulenses en nuestros colegios confirma la fortaleza de un modelo plural, de calidad y con identidad propia”, destacó Pablo Martín, delegado provincial de Escuelas Católicas Ávila, durante la presentación del inicio de curso, acompañado por responsables autonómicos de la organización.
Escuelas Católicas Ávila forma parte de Escuelas Católicas Castilla y León, organización que agrupa a 171 colegios y 97.500 alumnos en la comunidad, representando al 27 % del total del alumnado de la región.
Entre las novedades más significativas figura la consolidación de la gratuidad en el primer ciclo de Infantil (0-3 años). En Ávila, cerca de 300 niños y niñas comenzarán este curso en aulas de esta etapa, lo que supone una medida que refuerza la libertad de elección de las familias, garantiza el acceso gratuito a esta etapa a todas las familias, incluidas aquellas que optan por centros concertados de nuestra red, en condiciones de igualdad y equidad; permite sostener unidades en un momento demográfico difícil; y representa una oportunidad para mejorar la calidad educativa ya que favorece ratios más bajas, una atención más individualizada y mejores condiciones para el desarrollo integral del alumnado.
Escuelas Católicas Ávila insiste en que esta política debe seguir fortaleciéndose y convertirse progresivamente en concierto educativo, de modo que se garantice su sostenibilidad a largo plazo y se asegure la equidad entre todas las redes.
La red de colegios abulenses también pone de relieve la importancia de la Formación Profesional: tres de sus centros ofrecen esta modalidad educativa, con 228 alumnos matriculados en ciclos formativos. La demanda creciente y el alto índice de inserción laboral hacen necesario ampliar la oferta concertada de FP, un reto que la organización considera prioritario para responder a las necesidades del mercado laboral y de las familias.
La organización también valora la flexibilidad de la Consejería de Educación al mantener unidades concertadas en la provincia, lo que contribuye a la estabilidad laboral de los equipos y a la igualdad de oportunidades para las familias. También se reconocen avances como el refuerzo de la orientación educativa y la inclusión del profesorado de la concertada en la Carrera Profesional Docente.
No obstante, desde Escuelas Católicas se recuerda que aún quedan retos pendientes para asegurar la igualdad real de oportunidades: el incremento de la partida de Otros Gastos, la concertación del Bachillerato, la necesaria ampliación de la oferta de Formación Profesional concertada -especialmente en ciclos con alta demanda y alto índice de inserción laboral-, la ampliación del programa de gratuidad en Infantil a nuevos centros de Escuelas Católicas, la flexibilidad en el establecimiento del horario lectivo en los centros o el incremento de la dotación horaria en los centros de FP para hacer frente a las nuevas necesidades de estos estudios.
Escuelas Católicas defiende un modelo educativo que sume y no divida, e insiste en la necesidad de alcanzar un pacto educativo estable que saque la educación del debate partidista. “Seguimos defendiendo el modelo educativo de Castilla y León como un ejemplo para el resto de España, un modelo alejado de la confrontación política, que pone la educación en el centro del proyecto social y que sirve para mejorar el desarrollo educativo de los ciudadanos”, comentó Leandro Roldán.
Al mismo tiempo, agradeció el esfuerzo de los docentes y equipos directivos que, con su vocación y profesionalidad, hacen que la educación católica concertada de Ávila y Castilla y León mantenga un alto prestigio en el ámbito educativo.
La escuela católica sigue apostando este curso por una educación que integra innovación y valores, adaptada a los retos de hoy: desde la inteligencia artificial y la tecnología educativa hasta el cambio climático. Los centros de Escuelas Católicas seguirán así trabajando para promover entornos más seguros, más inclusivos y emocionalmente saludables, y rechazan enfoques simplistas en el uso de la tecnología. En su lugar, abogan por una gestión equilibrada, pedagógica y adaptada a cada etapa, que contribuya al desarrollo integral de la persona, sin necesidad de recurrir a prohibiciones generalizadas que no responden a evidencias educativas.

