La FP en los centros Menesianos de Castilla y León: Cada alumno es único

La FP en los centros Menesianos de Castilla y León: Cada alumno es único

La Formación Profesional de los dos centros Menesianos de Castilla y León: Centro Menesiano ZamoraJoven y San Pedro Regalado de Valladolid apuesta por crear lazos de cercanía y cariño con todos sus alumnos

Los Menesianos de Valladolid y Zamora, ZamoraJoven y San Pedro Regalado, son dos pequeños centros que trabajan desde hace 25 años con jóvenes en situación de riesgo o de exclusión social, con muchas experiencias de fracaso escolar. Con ellos se busca la mejor forma de lograr una integración social y laboral, a través de la capacitación para el empleo. Estos jóvenes, con edades comprendidas entre los 15 y los 17 años realizan alguno de los Ciclos de Formación Profesional Básica (FPB) que ofrecen: Fabricación y Montaje, Reforma y Mantenimiento de Edificios, Mantenimiento de Vehículos, Informática de Comunicaciones.

Además, desde hace 15 años en Zamora y a partir de este curso en Valladolid, ofrecen Ciclos Formativos de Grado Medio (CFGM) para jóvenes y adultos que buscan una mayor formación y mejores cualificaciones para la búsqueda de empleo (Instalaciones Frigoríficas y de Climatización, Farmacia y Parafarmacia, Soldadura y Calderería)

La característica básica de los centros Menesianos es la cercanía con el alumno, la opción por los que más necesitan, por aquellos que no tienen sitio en otros centros. “Nos preocupamos por cada uno de ellos, creando lazos de cercanía y cariño. Que cada alumno y cada alumna se sienta único, importante, llamado por su nombre, cuidado y querido”, explica Justino Santiago, director del centro ZamoraJoven.

“Cuidamos la formación de los educadores en metodologías educativas innovadoras y que posibiliten la mejora continua, para ofrecer una formación de calidad y alto nivel profesional en los alumnos, que reconocen las empresas con las que establecemos convenios de prácticas y se pone de manifiesto el campeonatos de FP (Skills)”, añade Justino.

Sobre el perfil de los alumnos de ambos centros explica: “Hay una diferencia muy marcada entre los alumnos que nos llegan a FPB y a CFGM. Los jóvenes que comienzan en un FPB llegan con fracaso escolar elevado, absentismo, situaciones familiares y personales difíciles… pero demuestran alta habilidad en las enseñanzas prácticas de taller. Muchos de estos jóvenes logran su titulación en el Ciclo de FP y la capacitación profesional correspondiente y, además, el título de Graduado en ESO si su aprovechamiento de la formación en Competencias no Específicas es adecuada”.

Los jóvenes y adultos que acceden a un CFGM son “personas con bastante motivación por formarse, lograr capacitaciones profesionales más elevadas y encontrar un empleo. Provienen del mundo de la educación reglada y optan por la FP o bien del mundo del trabajo y quieren formarse más o lograr un empleo mejor o más remunerado”, comenta el director.

ÉXITOS MENESIANOS

El mayor logro de los dos centros menesianos es conseguir que jóvenes que se encuentran ‘al borde del camino’, rechazados por la sociedad y por el mercado del empleo “se recuperen como personas, sientan que son capaces, aprendan a ser buenos profesionales y personas responsables, en quien se puede confiar”. Los menesianos son conscientes de la realidad y reconocen como éxito lograr que los jóvenes que empiezan un FPB lo titulen y logren empleo o quieran seguir formándose. “También lograr que la inserción laboral de los alumnos que terminan cualquiera de los ciclos crezca, en algunos casos como Soldadura y Calderería llega al 100 % en estos últimos años”, explica Justino Santiago.

A pesar de las dificultades “cada día se habla de forma más positiva de la FP en España y en Castilla y León”, apunta el director. La percepción social está mejorando notablemente y, prueba de ello, dice el director “es la creciente apuesta de los jóvenes por esta vía formativa”.

“Lo más complicado es el tema de financiación. La LOE contempló un despliegue de la FP y una apuesta decidida por esta línea formativa sin pones en paralelo el presupuesto económico que la hiciera posible”, explica. “Cada Consejero de Educación y cada Director General de FP sabe que no se puede hablar de la opción por la Formación Profesional sin hablar de la financiación que la haga posible”, añade.

Los centros concertados se encuentran con unas exigencias de titulación de los educadores “muy serias y estrictas, incluso superiores que en la enseñanza pública”, incide Justino. “A eso hay que añadir la dificultad para concertar nuevos ciclos o algunos de los que tenemos autorizados por una falta de financiación que ya es preocupante y que no parece mejorar”.

Los centros Menesianos también hablan de los principales obstáculos para el crecimiento de la FP, haciendo hincapié en la financiación. Los centros concertados cuentan con elevados gastos de implementación de los talleres y una necesaria inversión en renovación de maquinaria y equipos que se estropean o se hacen obsoletos. “Para esto no hay ninguna línea de ayudas o financiación. Es el impedimento más grande para que otros centros que no tienen implantada la FP puedan hacerlo con garantías de éxito”, explica Justino.

Otra reivindicación “muy necesaria” es la figura de un Orientador en FPB. “Como lo es el trabajo de los tutores, que son claves en estas edades y con este tipo de jóvenes”, aclara. “La necesidad de un orientador es imprescindible para acompañar las grandes carencias de motivación, organización del trabajo, habilidades para el estudio,… y en el plano personal para evaluar y modificar las múltiples necesidades personales, psicológicas, familiares que presentan los jóvenes que acceden a este primer nivel de FP”, analiza el director del centro zamorano.

“Cada uno de los jóvenes que comienzan un FPB viene de situaciones escolares muy complicadas que han recibido apoyo escolar de Orientadores, especialistas en Pedagogía Terapéutica, logopedas,…”, explica. “Por eso el apoyo de un orientador sería clave en la corrección de comportamientos disociales para lograr una convivencia escolar positiva y en el acompañamiento de desmotivación y situaciones de crisis para impedir situaciones de absentismo y abandono temprano del FPB con la pérdida de cualificación de los jóvenes y su consiguiente problema personal, familiar y social”.

El Centro Menesiano ZamoraJoven y San Pedro Regalado de Valladolid también están muy cerca de las empresas. “La relación con las empresas está muy cuidada”, dice Justino Santiago. Cuentan con más de cien pequeñas empresas en Zamora y unas 50 en Valladolid con las que tienen firmados convenios de colaboración para que sus alumnos puedan realizar sus FCT (Prácticas en la Empresa). “Esta colaboración es clave para lograr una formación mucho más real y práctica de los alumnos y permite muchas inserciones laborales de los mismos…”, añade.

Además en los últimos años esta vinculación con las empresas se ha visto reforzada con los Proyectos Aula Empresa en los que los dos centros han participado desde su comienzo, con la firma de acuerdos para Formación Profesional Dual y con la presencia de los empresarios en los centros así como la oferta de formación y cualificación de algunos de los trabajadores de las empresas en los centros Menesianos.

Por último, los dos centros están preocupados por la adaptación digital de la educación y por eso están poniendo en marcha “Menesianos e-learning” para ofrecer Formación Profesional a distancia a los posibles alumnos que, por sus situaciones personales, geográficas o laborales no puedan hacer una formación profesional presencial. “Así mismo las nuevas tecnologías (simuladores, dispositivos portátiles con conexión a la Red, plataformas digitales, videos, realidad virtual,…) cada vez está y estará más presente en nuestras aulas”, concluye.

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