Se crea CONFECAMPACyL, confederación de federaciones católicas de madres y padres de Castilla y León

Se crea CONFECAMPACyL, confederación de federaciones católicas de madres y padres de Castilla y León

Federaciones católicas de padres de alumnos de Burgos, Salamanca y Valladolid se unen en CONFECAMPACyL. Las federaciones católicas de madres y padres de alumnos (Fecampa) de Burgos, Salamanca y Valladolid se han unido para crear la Confederación Católica de Madres y Padres de Alumnos de Castilla y León (CONFECAMPACyL), cuya primera presidenta será la responsable de Fecampa Valladolid, Ángela Melero.

CONFECAMPACyL nace de la unión de las federaciones católicas de madres y padres de alumnos de FECAMPA Burgos, FECAMPA Salamanca y FECAMPA Valladolid. La sede se ubicará en Valladolid, en la calle Felipe II, 6 y Ángela Melero Camarero será su presidenta. 

“CONFECAMPACyL nace ante la necesidad de que los niños, nuestros hijos, cuyas familias han elegido una educación católica dentro de la pluralidad democrática en la que vivimos en la sociedad española, no sean discriminados por una decisión de las familias, tengan una representación, se oiga su voz y se defiendan sus intereses a través de las familias, agente educativo de primer orden, en los órganos de los distintos ámbitos administrativos de gestión educativa de Castilla y León”, explican desde la nueva asociación.

“Se crea para defender la libertad de las familias para decidir cómo deben ser educados nuestros hijos y elegir en qué centro deben cursar sus estudios tal y como declara la Constitución Española de 1978 en su art. 27.3″, añaden en su primer comunicado oficial.

El pasado 18 de abril, en Burgos, se llevó a cabo la firma de la documentación necesaria para presentar ante la Junta de Castilla y León el expediente y crear CONFECAMPACyL formada por FECAMPA Burgos, FECAMPA Salamanca y FECAMPA Valladolid.

La finalidad esencial y principal de la confederación es: conocer, propagar, ejercitar, fomentar, proteger, representar y, en su caso, defender colectivamente los derechos y deberes que a la familia y a sus miembros corresponden en asuntos relacionados con la educación y escolarización de sus hijos.

“Creemos firmemente que el seno familiar constituye uno de los pilares educativos más importantes y de primer orden por lo que las familias son un eje fundamental para elegir, decidir y a tener en cuenta en la formación y educación de sus hijos dentro del marco de la libertad de enseñanza, amparada en el artículo 27 de la Constitución Española y en diversos tratados internacionales. Actualmente esa libertad de enseñanza ha sido cuestionada y, por ende, las familias desplazadas y apartadas de uno de sus roles principales. El modelo de conciertos educativos es garantía de la libertad de elección de educación de las familias y de pluralidad, y contribuye a la excelencia pedagógica de la educación española”.

“Necesitamos urgentemente la vuelta al PACTO EDUCATIVO y acercar posturas entre todos los agentes e instituciones educativas que mejoren la calidad de la enseñanza y que nuestros políticos inviertan tanto en recursos humanos como económicos. Estamos necesitados de un CONSENSO, porque de la educación que nuestros hijos reciban hoy, de cómo les tratemos y de cómo sean tratados, crearemos la sociedad de mañana. La educación no es un juego, y las familias tenemos mucho que decir”.

“Declaramos y afirmamos que la red pública y la red concertada son complementarias y que ambas garantizan el derecho a la educación y la pluralidad. No deseamos confrontaciones ni enfrentamientos; somos familias que, sin lugar a duda, desean la mejor educación para sus hijos. Se puede defender la escuela pública sin ir contra la libertad de enseñanza, que incluye el derecho de elección de centro por parte de las familias. Queremos y deseamos que la enseñanza pública y la enseñanza concertada tengan calidad y sean altamente competitivas porque de ello dependerá el desarrollo y el progreso de las sociedades venideras. Los conciertos además de garantes de pluralidad no restan recursos a la educación pública; al contrario, cuentan incluso con menos recursos, resultando ser, en ocasiones, nuestros hijos discriminados. Un Estado democrático y plural debe cuidar la demanda educativa que solicitan sus ciudadanos para que todos puedan elegir el centro que deseen, y que la educación llegue en libertad a todos los sectores de la sociedad para que la brecha social tienda a ser inexistente”.

“Por todo esto es importante garantizar la estabilidad en nuestro sistema educativo, e impulsar medidas que refuercen el derecho, de todos y al alcance de todos, a una educación de calidad y a una libertad de enseñanza (derecho de creación y elección de centros). Este enfoque complementario valora la riqueza de ambos sistemas y da la posibilidad de elección a las familias, lo que enriquece el sistema educativo. La imposición de un modelo de educación único, estatal y laico (la Ley Celaá) supone, en definitiva, el fin de la pluralidad educativa actual. Por eso defenderemos una escuela inclusiva con todos y para todos, sin discriminaciones con connotaciones religiosas. Una escuela plural y democrática en la que podamos ser más iguales, más plurales, más libres”.

Redes sociales de CONFECAMPACyL: Twitter: @confecampacyl y en Facebook: Confecampacyl

Dejar Comentario

Comentario (requerido)

Puedes usar estas etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Nombre (requerido)
Email (requerido)